Podremos amar mucho a alguien, pero jamás le amaremos tanto como le podremos extrañar, cuando lo perdemos.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, pero a veces nos rompemos la cabeza pensando cual será el bien, después de haber perdido a alguien que era muy importante y valioso para nosotros.
Descansa en paz Pablo Andrés Moreno